
1. Plazo claro y específico.
El rango sano va de 6 meses, ampliable hasta 36 meses según el equipo y el programa. Lo que NO es negociable es que el plazo esté por escrito en el contrato y que arranque desde la entrega, no desde la facturación o desde la fabricación. Desconfía del proveedor que no quiere comprometer un plazo por escrito o que lo deja "a consideración" — esa vaguedad es la verdadera bandera roja, más que el número de meses.
"La mejor garantía no es un papel firmado; es tener una persona dedicada con nombre y apellido al otro lado del WhatsApp."
2. Cobertura específica de qué incluye.
"Garantía contra defectos de fábrica" es vaga e inútil en equipo reacondicionado. Lo que importa: "fallas de hardware no causadas por el usuario". Esto cubre disco, memoria, pantalla, teclado, batería (con tratamiento especial), placa, puertos, fuente. Esa frase, escrita, te da algo concreto que reclamar.

3. Reemplazo rápido, por escrito.
Esto es lo que separa una garantía profesional de una amateur. Tiempos numéricos escritos en contrato: "si algo falla, reemplazo por un equipo idéntico o similar en características en un plazo no mayor a 72 horas hábiles". Sin esto, el proveedor "lo va a hacer lo antes posible" — que en la práctica es nunca.
4. Proceso definido para abrir caso.
¿Cómo se reporta una falla? ¿A qué correo, qué teléfono, qué portal? ¿Quién es la persona responsable de tu cuenta? Todo esto debe quedar escrito al inicio. Si tienes que descubrir cómo escalar problemas el día que algo falla, llegas tarde.
5. Exclusiones razonables y específicas.
Qué NO está cubierto debe estar tan claro como qué SÍ. Razonable: daño físico por mal uso, líquidos, modificaciones externas no autorizadas, software del cliente. Excesivo: "uso anormal" sin definir, "negligencia" sin criterios, exclusiones que dependen de juicio del proveedor.
6. Opciones de extensión.
¿Puedes extender la garantía? ¿En qué momentos? ¿A qué costo? Idealmente: extensible dentro de los primeros 90 días desde la entrega, con costo proporcional. Si la garantía no es extensible nunca, es señal de que el proveedor no quiere comprometerse a futuro.
Las preguntas de las que vas a entrar al contrato.
Antes de firmar, hazte estas preguntas: ¿está el plazo escrito? ¿está la cobertura específica? ¿hay tiempo de reemplazo garantizado en horas/días? ¿hay proceso definido? ¿son razonables las exclusiones? ¿hay opción de extensión? Si las 6 respuestas son "sí, en el contrato", estás en buenas manos. Si alguna es "el vendedor me dijo verbal", busca otro proveedor.
Lo que cierra la garantía.
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