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Deducción inmediata del Plan México: por qué no aplica al equipo de cómputo reacondicionado (y qué sí te conviene).

Te lo decimos de frente, porque es lo correcto y porque tarde o temprano tu contador te lo va a aclarar: la deducción inmediata del Plan México —ese estímulo que permite deducir hasta cerca del 91% del equipo de cómputo en un solo ejercicio— no aplica al equipo reacondicionado. Solo cubre bienes nuevos. Ahora bien, eso no cierra la conversación; la abre. Acá te explicamos qué dice el decreto, por qué el reacondicionado queda fuera, y por qué, haciendo la cuenta completa, la opción sensata para la mayoría de las empresas sigue siendo la misma.

Deducción inmediata del Plan México y la deducción del equipo de cómputo reacondicionado para empresas

Hay una pregunta que nos llega seguido cuando una empresa está por equiparse: "¿y el reacondicionado entra en la deducción inmediata del Plan México?". La respuesta honesta es no, y preferimos decírtelo nosotros antes de que lo descubras a medio trámite. Pero quedarnos ahí sería contarte media historia. La otra mitad —la que de verdad importa para tu bolsillo— es qué pasa cuando comparas el beneficio fiscal de comprar nuevo contra el ahorro real de comprar reacondicionado. Vamos por partes.

Qué es la deducción inmediata del Plan México

El 21 de enero de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto de estímulos fiscales en el marco del Plan México, con sus lineamientos publicados el 21 de marzo de 2025. El estímulo está vigente hasta el 30 de septiembre de 2030, y su pieza central es la deducción inmediata de inversiones: en lugar de deducir un activo fijo poco a poco a lo largo de varios años, puedes deducir un porcentaje muy alto del valor en el mismo ejercicio en que lo compras.

Para equipo de cómputo, ese porcentaje llega hasta cerca del 91% deducible de inmediato, según el tipo de bien y el año en que se realice la inversión. Suena potentísimo —y para cierto perfil de empresa lo es—, porque adelanta el escudo fiscal y mejora el flujo del ejercicio. Por eso vale la pena entenderlo bien antes de dejarse llevar por el número.

El detalle que lo cambia todo: solo bienes nuevos

Acá está la letra que decide quién entra y quién no. El estímulo aplica a la inversión en bienes nuevos de activo fijo. "Nuevos" en el sentido fiscal: equipo que se utiliza por primera vez en México. Y el equipo reacondicionado, por definición, no es nuevo —ya tuvo un primer uso, normalmente en un corporativo de Estados Unidos antes de su retorno de leasing—. Por eso queda excluido de la deducción inmediata del Plan México.

"No te vamos a vender que el reacondicionado entra en un estímulo del que está fuera. Eso sería ganarte hoy y quedar mal con tu contador mañana. El reacondicionado no aplica a la deducción inmediata, punto."

Lo decimos sin maquillaje porque es la base de cualquier decisión bien tomada: si tu única meta fuera capturar la deducción inmediata sobre el equipo de cómputo, tendrías que comprar nuevo. No hay vuelta. Cualquiera que te diga lo contrario te está acomodando la información para cerrarte una venta, no para que decidas bien.

El equipo nuevo aplica a la deducción inmediata; el reacondicionado se deduce por depreciación ordinaria.
El estímulo del Plan México es solo para equipo nuevo. El reacondicionado se deduce por la vía ordinaria de depreciación.

Información general; el alcance del estímulo, los porcentajes y los requisitos dependen del texto vigente del decreto y sus lineamientos. Confírmalos con tu contador o asesor fiscal.

Pero "no aplica el estímulo" no es "no se deduce"

Aquí es donde mucha gente se confunde, y es una confusión cara. Que el reacondicionado no entre en la deducción inmediata no significa que no lo puedas deducir. Significa que lo deduces por la vía ordinaria: la depreciación fiscal normal del equipo de cómputo.

La Ley del ISR permite depreciar el equipo de cómputo a una tasa máxima del 30% anual. Es exactamente el mismo tratamiento que tendría un equipo nuevo comprado sin acogerse al estímulo. Es decir: el reacondicionado se deduce al 30% por año a lo largo de su vida útil, y recuperas el 100% del valor con el tiempo. Lo único que cambia entre una vía y otra es el momento en que tomas la deducción —de golpe con el estímulo, o repartida con la depreciación— no si la tomas. Profundizamos en cómo funciona esto en nuestra guía de cómo deducir el equipo de cómputo ante el SAT.

La cuenta honesta: deducción acelerada de un equipo caro vs. ahorro real de uno reacondicionado

Ahora sí, la pregunta que de verdad importa: si compro nuevo capturo la deducción inmediata, pero pago más; si compro reacondicionado no la capturo, pero pago bastante menos. ¿Cuál gana? Hagamos la cuenta con cabeza fría.

Primero, hay que entender qué hace en realidad la deducción inmediata. No te regala dinero: te adelanta un beneficio que de otro modo tomarías en partes. El ahorro fiscal real no es "el 91% del equipo", es el ISR que dejas de pagar por deducir antes —es decir, el valor de tener ese dinero hoy en lugar de repartido en tres o cuatro años—. Es una ventaja de flujo y de valor del dinero en el tiempo, real, pero acotada. Y se calcula sobre el precio del equipo nuevo, que es el más caro.

Del otro lado está el reacondicionado corporativo de grado empresarial, que típicamente cuesta entre 40% y 60% menos que su equivalente nuevo. Ese ahorro no es un beneficio fiscal diferido: es caja que no sale, desde el primer peso, sin trámite ni espera. Y de todos modos lo deduces al 30% anual.

Cuando enfrentas las dos cosas, en la mayoría de los casos para una flota de oficina la cuenta se inclina así:

  • El ahorro de precio es inmediato y grande; el beneficio de la deducción inmediata es diferido y acotado. Pagar 40-60% menos por el equipo suele superar el valor de adelantar la deducción de un equipo más caro.
  • Ambas opciones se deducen. El reacondicionado no pierde la deducción —la toma al 30% anual—; lo que no tiene es la aceleración. La base deducible más baja se compensa de sobra con el menor desembolso.
  • El estímulo trae trámite; el ahorro no. Aprovechar la deducción inmediata implica cumplir requisitos del decreto y sus lineamientos —entre ellos obtener una Constancia de Cumplimiento y observar los criterios para acceder al estímulo—. El ahorro de comprar reacondicionado no exige nada de eso: es precio de lista, más bajo, con factura formal.

Dicho simple: la deducción inmediata es una buena herramienta para quien necesita el escudo fiscal grande este año y tiene la utilidad para aprovecharlo. Pero "deducir más" sobre un equipo que costó más no es lo mismo que "gastar menos". Para la mayoría de las PyMEs y despachos, gastar menos en equipo que rinde igual —y deducirlo de todas formas— es la jugada más sólida. Esta lógica es la misma que desarrollamos al comparar comprar o rentar las computadoras de tu empresa.

Y si lo que buscas es deducción 100%, hay otra vía

Vale la pena nombrarlo porque resuelve la objeción de raíz. Si tu prioridad es la deducibilidad y el flujo más que la propiedad del activo, el arrendamiento (leasing) de equipo reacondicionado te da renta mensual 100% deducible como gasto, sin inmovilizar capital y sin entrar en el terreno de la deducción inmediata ni de la depreciación. Es una tercera ruta que combina lo mejor de ambos mundos para quien la necesita: equipo a precio de reacondicionado, deducción total mes a mes, y flujo predecible. No es para todos, pero para muchas empresas en crecimiento encaja mejor que comprar.

Qué hacemos nosotros

En Rematech equipamos tu empresa con computadoras corporativas reacondicionadas Dell, HP y Lenovo —de retornos de leasing corporativo, grado empresarial, listas para Windows 11— con garantía propia y soporte humano, y siempre con factura formal e IVA desglosado para que el tratamiento fiscal sea limpio. No te diremos que el reacondicionado aplica a un estímulo del que está excluido; te diremos exactamente qué se deduce, cómo y en qué tiempo, para que tú y tu contador hagan la cuenta completa. Puedes pagarlo como compra directa —y depreciarlo al 30% anual— o como renta mensual deducible. Si quieres ver el panorama de cómo equipamos, está todo en equipar tu empresa.

Esto es información general de carácter informativo, no asesoría fiscal personalizada. La aplicación de la deducción inmediata del Plan México, de la depreciación del equipo de cómputo y de la deducibilidad del arrendamiento depende de la situación particular de cada contribuyente y del texto vigente de las disposiciones. Confirma siempre el tratamiento de tu caso con tu contador o asesor fiscal y con el texto vigente del decreto, sus lineamientos y la Ley del ISR.

Preguntas frecuentes

Lo que más preguntan sobre la deducción inmediata y el equipo reacondicionado.

No. El decreto de deducción inmediata publicado en el Diario Oficial de la Federación el 21 de enero de 2025 (con lineamientos del 21 de marzo de 2025 y vigencia hasta el 30 de septiembre de 2030) aplica únicamente a la inversión en bienes nuevos de activo fijo. El equipo reacondicionado no se considera bien nuevo, así que queda excluido de este estímulo. Te lo decimos directo para que no tomes una decisión con información equivocada. Lo que sí aplica al reacondicionado es la depreciación fiscal ordinaria del equipo de cómputo.
Sí se deduce, solo que por la vía ordinaria, no por el estímulo del Plan México. El equipo de cómputo se deprecia fiscalmente a una tasa máxima del 30% anual conforme a la Ley del ISR, igual que un equipo nuevo comprado fuera del estímulo. Lo recuperas vía deducción a lo largo de su vida útil. Que no aplique la deducción acelerada no significa que pierdas la deducción; significa que la tomas en el tiempo, no de golpe. Confirma siempre el tratamiento de tu caso con tu contador.
Depende de tu caso, pero la respuesta no es automática. La deducción inmediata adelanta el beneficio fiscal, no regala dinero: deduces hoy lo que de otro modo deducirías en varios años, sobre el precio del equipo nuevo (más caro). El reacondicionado corporativo suele costar entre 40% y 60% menos, y ese ahorro de caja es real desde el primer peso. En muchos casos, pagar bastante menos por el equipo pesa más que adelantar la deducción de un equipo más caro, sobre todo si sumas el trámite que exige el estímulo. Es una cuenta que conviene correr con tu contador antes de decidir.
💡 Tip fiscal: Antes de comprar nuevo "por la deducción inmediata", pide a tu contador que corra los dos escenarios lado a lado: el ISR que ahorras al adelantar la deducción de un equipo nuevo, contra el efectivo que ahorras al pagar 40-60% menos por reacondicionado (que igual deduces al 30% anual). En la mayoría de las flotas de oficina, la segunda columna gana.

Hagamos la cuenta completa de tu caso.

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